miércoles, 31 de diciembre de 2014

Balance

Este año no hay resumen del año (porque como he escrito poco, la mitad se me ha olvidado) ni propósitos para el año que viene (porque la última vez fue una catástrofe). Pero sí que puedo hacer un balance.

Ha habido entradas y ha habido salidas. Las entradas me han enriquecido y las salidas aún más. Ha habido gente que apareció como de repente y me hicieron replantearme las cosas, ha habido gente a la que he visto solo dos veces y sin embargo me cambiaron bastante, y gente a la que veo cada día y que apenas tienen influencia en mí. Ha habido cervecitas en el puente de los atardeceres y paseos por el parque, ha habido barbacoas y encuentros furtivos, ha habido cambio de trabajo (para mejor), ha habido charlas incómodas pero necesarias y charlas cómodas e igualmente necesarias. Ha habido comidas de cabeza y obsesiones que se han esfumado con un simple "du muss keine Gedanke machen, alles ist gut", mensajes que me han creado dudas y mensajes que me las han disipado; tmabién ha habido canciones en alemán, inglés y holandés que me han arrancado risas. He echado de menos a mucha gente y también ha habido (y sigue habiendo, claro) gente que estando lejos, no lo está en absoluto. Ha habido avioncitos de papel, no para mí, pero sí que me han venido muy requetebien. Ha sido un año extraño, un año bueno, un año de transición, ha sido un segundo año Erasmus (ya sé que eso lo he dicho antes, pero esta vez ha sido de verdad). Ha sido un año que ojalá no acabara nunca, pero está bien que termine. Ha sido el año en el que he decidido quedarme en Alemania (ojo, no "quedarme fuera de España", no "no volver", sino "quedarme en Alemania"). Después de diez años dando vueltas sin un rumbo fijo, ya sé que esta vez sí que sí. Ha sido un año que cierra una etapa y que abre otra. Se ve que cumplir treinta años me ha afectado más de lo que pensaba y me ha afectado para bien. ¿Crisis de los treinta? ¡Un carajo! TODO LO CONTRARIO

Si pienso en cómo estaba hace un año y pienso como estoy ahora, el salto de calidad es innegable. Como siempre: balance más que positivo.

Feliz 2015 y que el año que viene siga mejorando.

martes, 25 de noviembre de 2014

Prioridades

Ayer escribí en Facebook:
A veces está bien no tener prisa ni nadie que nos la meta porque así uno se puede tomar las cosas con más calma, pararse a pensar qué es lo que de verdad se quiere y recordar que los mejores platos son los que se cocinan a fuego lento.
Esta mañana le he dicho a Diana (mi cotutora) que en la vida hay que establecer prioridades y que el trabajo no puede ser una de ellas, porque si no, uno acaba quemándose muy rápidamente. Vivo mucho más feliz desde que tomé la decisión de no dejar que los problemas me calasen tanto que no podía dormir, tenía problemas de estómago y me subió al tensión.

El lunes estuve en las termas de Bad Bevensen; el martes estuve en mi curso de teatro; el miércoles de forma poco espontánea me fui a tomarme una cerveza a un bar; el jueves estuve de excursión con el cole en Bremerhaven y después me regalaron un disco con música para mejorar mi alemán; el viernes estuve hasta las dos de la madrugada bebiendo y jugando a diversos juegos de mesa; el sábado me fui de cena y después a ver Wicked en alemán (en DVD pirata, no en directo) hasta las cuatro de la madrugada; el domingo ordené un poco mi casa (ahora parece solo un piso de estudiantes, no la casa de un psicópata con síndrome de Diógenes), me regalaron un congelador, fui a darme una vuelta, comí kebab, aprendí a jugar a Phase 10 y al Skip-Bo, preparé un test y vi Frozen en alemán, hoy después del trabajo he corregido a un ritmo que no he llevado desde que empecé a trabajar en 2010 y después de cenar ensalada y chimichurri (hecho por los cocineros alemanes del restaurante argentino de mi ciudad) he jugado un poco más al Skip-Bo y me he reído un rato como llevo riéndome toda la semana.

En la vida hay que establecer prioridades y cocinar a fuego lento. Si de repente un día te descubres sonriendo porque sí, todos los problemas te parecen relativos, te levantas cada día de buen humor y antes de acostarte solo puedes recordar lo bueno que te ha ocurrido ese día; eso significa que estas estableciendo tus prioridades de forma correcta. Si a ese día le sucede otro en el ocurre los mismo, y otro más y otro más, y otro más... seguramente estés cocinando a fuego lento, no dejes que nadie te meta prisa. Bienvenido al club.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Musik

Nunca jamás en la vida me podía imaginar que alguna vez escribiera una entrada sobre música, yo que tengo un oído enfrente del otro, yo que fui uno de los pocos en el colegio que tenía tan poquísimo talento musical que el profesor de música no me dejó entrar en el coro (en serio, de cada clase como mucho cinco o seis chavales a los que directamente no les dejaron ni probar), yo que en toda mi vida habré comprado un CD de música no independiente (pero de calidad, oye, que Johnny Cash no es cualquier cosa), yo que no entiendo a la gente que responde "mi música" a la pregunta "¿qué te llevarías a una isla desierta?", yo que no me sé de memoria la letra entera de ni una sola canción. Y ahora voy y os traigo unas cuantas canciones; eso sí en alemán todas, que no el cambio no ha sido tan grande. El caso es que un colega me ha grabado un CD con música alemana para ver si así mejor un poquito el idioma, lo que por una lado me ha gustado un montón y por otro me ha dejado pensando que por mucho C2 que (casi) tenga mi nivel de alemán es peor de lo que pensaba.

No os voy a poner las 25 canciones del CD porque sé que algunos al leer que las canciones son alemanas han dejado de leer y también porque algunas las paso cuando llegan.

Porque es una canción que con ese ritmo me da buen rollo y porque todos conocemos a más de un pesimista de esos que se ahogan en un vaso de agua y nublan hasta el día más soleado.

La verdad es que no es la mejor canción de "hasta aquí hemos llegado, tanta paz lleves como descanso dejas" (ésta o sobre todo ésta me gustan más y están en español), es más bien lentorra, pero viene bien para aprender alemán y además (igual que la anterior) la he usado en mi clase de teatro de 7°. 

Esta canción la vais a entender incluso teniendo un nivel A½ porque es superlenta y es mas simple que una tortilla, aunque la cantante es tan lángida como Zooey Deschanel. Pero oye, que la canción me gusta.

Cuando oí la canción por primera vez me recordó a la cantante de Wir sind Helden. No pronuncian la e de los verbos y plurales en -en (dicen cosas como "planetn" o "festhaltn") y eso a mí me pone muy burro (otro días hablamos de mis filias, ya si eso).

Du kannst streiten und schreien bis die Welt untergeht
Por el ritmo me recordó a las canciones típicas irlandesas y la letra es guay, eso de "estoy ahí pa' lo que necesites" es una cosa muy nuestra.

Willst du
Porque si a mí alguien me dice eso de "¿nos vamos juntitos de la mano al parque a tomar droja en el colacao y darnos a la mala vida?" me llega a la patata.

Eve
El ritmo es un poco infantil/de anuncio de compresas, pero la canión tiene el meritazo de tener todas las rimas en -if (vale que en alemán es un poquito más fácil que en español, pero sigue siendo un meritazo).

Pärchenallergie
De la misma cantante de Eve es esta canción, el título en español significa "Alergia a las parejitas". Algunos de vosotros seguro que no os acordáis de la última vez que estuvisteis solteros, pero describe una sensación que todos hemos tenido en algún momento.

Y aunque no tenga nada que ver (o sí) el lunes fui a las termas de Bad Bevensen y llevo toda la semana de buen humor, pero eso ya os lo cuento otro día.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Utopia (serie)

Solo se salva porque hay mucho amarillo
Este blog corre el riesgo de convertirse en un blog de series, pero es lo que tiene estar de vacaciones, no haber planeado ningún viaje y que haga un tiempo que no apetece nada salir a la calle o coger el tren e irse de turismo a la ciudad más cercana.

Por alguna extraña razón, cuando uno entra la página de la IMDB de Please like me, le recomiendan la serie Utopia. Yo recomiendo que nunca os fieis de las recomendaciones de la IMDB. LA omnisciente Wikipedia define Utopia como perteneciente al género de "suspense conspirativo británico", lo cual ya echa un poco para atrás a la hora de animarse a verla.

En lo referente a la calidad técnica es muy buena, tiene buena fotografía y escenas en exteriores e interiores que están muy bien. Pero cuando de una serie o de una película lo que destaca es la fotografía es que hace aguas por todos lados.

Cada capítulo dura unos cincuenta minutos, pero se hacen eternos porque el ritmo es lentísimo, y cuando alguien está viendo una serie de suspense no puede estar pensando "a ver si se acaba este capítulo de una vez", un buen producto de suspense (serie, película, libro o lo que sea) te tiene que mantener en vilo de tal manera que se te olvide comer o mirar el reloj. Y eso con Utopia no sucede.

Los personajes no están mal construidos, pero al espectador le da un poco igual lo que les va a pasar, es imposible empatizar con los protagonistas, todo los más, hay alguno al que apetece darle un  buen par de guantazos de vez en cuando, pero eso es todo.

Quizá es que las series conspiranoicas no son lo mío, pero hay tantos giros en la trama que parece que los guionistas no se han puesto de acuerdo y cada uno quiere tirar por su lado.
                                                                                            O                                                                     
Había escrito hasta aquí cuando acabé de ver la primera temporada.

La segunda temporada empieza echando la vista atrás a los años 70 cuando empezó todo. El primer capítulo es por completo un flashback (incluso la fotografía hace que parezca rodado en los años setenta) y es el mejor de toda la serie, lo cual dice mucho (el único capítulo que va completamente por libre resulta que es el mejor).

En realidad la segunda temporada mejora bastante respecto a la primera, algunos personajes adquieren más profundidad y la trama se simplifica y se complica a la vez, haciendo que la historia sea más atractiva.

Por una parte el espectador se queda con ganas de saber algo más, pero las tramas principales se acaban resolviendo y el hecho de que los capítulos sean (y se hagan) tan largos, hace que en realidad no de pena el hecho de que hayan cancelado la serie. Se agradece que hayan resuelto las tramas principales, porque previendo que podían cancelarla, como no las hubieran resuelto, ya sería para no volver a ver nada de Channel 4 (donde se emitió originalmente).

En resumen, aunque la historia en sí está muy bien y es bastante interesante, el cómo la cuentan (el ritmo narrativo, la construcción de unos personajes con los que es difícil identificarse y los giros inesperados) hacen que no acabe de ser una serie atractiva. Aunque no digo que verla sea una pérdida de tiempo, tampoco os recomiendo que vayáis corriendo a verla.

martes, 4 de noviembre de 2014

Whitechapel

Hace mil años, cuando todavía vivía en España y me bajaba series de internet, busqué una miniserie de la BBC (ya conocéis mi debilidad por las series británicas) a la que no recuerdo cómo llegué. Tiene tres capítulos, se llama Whitechapel y, como seguramente habréis adivinado, está conectada con Jack el Destripador. La miniserie (que luego se convertiría en primera temporada) trata de un asesino en serie que recrea en pleno siglo XXI los asesinatos de Jack el Destripador.

El guión es muy bueno, las interpretaciones excelentes y la calidad técnica impresionante. En serio, me encantó. Pero era una miniserie y se quedó en el baúl de los recuerdos. Además, la historia de un asesino en serie que copia los asesinatos de otro asesino anterior se agota en el momento en que ya no tiene más asesinatos que copiar... ¿o quizá no?

Por alguna razón (posiblemente los datos de audiencia, con más de 8 millones de espectadores cada capítulo) la BBC decidió darle una oportunidad a la miniserie de transformarse en serie. En total tiene cuatro temporadas (las dos primeras de tres capítulos y las dos últimas de seis) y no habrá una quinta, la serie ya ha terminado. Cada capítulo dura unos 55 minutos, así que cada temporada se puede considerar casi como una película. A quien no le gusta que una trama se alargue casi tres horas, está de suerte, porque en las dos últimas temporadas cada caso dura solo dos capítulos en vez de tres, así que en vez de haber un caso por temporada hay tres, loq ue de la algo más de variedad y vidilla a la serie.

Sin contar la primera temporada, que la ví hace más de cinco años, el resto de la serie me la he visto en cuatro días y me he quedado con ganas de más. En resumen que si os gustan las series de misterio/policiacas os la recomiendo sin duda alguna.

viernes, 31 de octubre de 2014

Series en vacaciones

Llevo de vacaciones casi una semana y me queda aún otra más por delante. Por primera vez desde hace cuatro años no voy a viajar estando de vacaciones. He ido un par de veces a Hannover y he dormido en casa de amigos, pero viajar de verdad, de ir a un sitio desconocido o a Córdoba, no voy a viajar. Eso significa que tengo mucho tiempo libre. He corregido algunos exámenes, he limpiado la casa y hasta le he pasado la ITV al coche. Pero sigo teniendo tiempo libre. Estoy leyéndome varios libros e incluso he visto varias películas. Pero mi verdadera pasión siguen siendo las series, en inglés a ser posible, que así mejoro el idioma. Me he visto todos los capítulos (sólo son 16) de la australiana "Please like me" y he empezado la segunda temporada de la británica "In the flesh" (de la que ya hablé por aquí).

Please like me

Es una serie rara, pero me gusta. La primera temporada tiene seis capítulos de algo menos de media hora, así que se puede ver casi del tirón en un solo día, pero en realidad no os lo aconsejo, porque ya sabéis que lo poco gusta y lo mucho asusta. La primera temporada es más comedia que la segunda, y eso que el principio no podía ser más chungo. En los diez primeros minutos de la serie, al protagonista (que se llama Josh) le deja su novia y tiene que volver a vivir con su madre, que acaba de intentar suicidarse. Hay un par de personajes de esos que piensas "¡Qué hostia tienes!", pero hay otros que son sencillamente geniales. Me gustó la primera temporada y como no tenía nada mejor que hacer le dí una oportunidad a la segunda. Hice muy bien.

La segunda temporada mejora mucho en mi opinión (habrá una tercera), desaparecen algunos personajes, aparecen algunos nuevos e incluso algunos cambian de forma brutal. La parte de comedia es más cómica y la parte de tragedia es más trágica. Tanto es así que hay un capítulo que no siendo cómico para nada es el mejor de toda la serie. Es un capítulo de esos que tienes la impresión de que no pasa nada y sin embargo es un punto de inflexión. El capítulo os lo resumo: Josh y su madre se van cinco días de excursión al campo. Ya está, eso es todo, no sale ningún otro personaje y todo el capítulo son ellos dos hablando; pero es la demostración de que una buena serie solo necesita unos buenos guionistas. Y esta serie lo tiene (el guionista es también el protagonista, así que más le vale hacer bien su trabajo o se queda en el paro).

Además, antes  de cada capítulo advierten que hay "sexual references and coarse language" ¿a qué estáis esperando para buscarla en sereis.ly hacer una petición en change.org para que emitan en España?

Por si aún no os he convencido, la cabecera es siempre la misma canción de fondo y mientras tanto sale Josh cocinando. Tanto es así que cada vez que oigo la canción (muy buenrrollera) me entran ganas de picar tomates (sí, soy como el perro de Paulov).

 

In the Flesh (2ª temporada)

De la primera temporada ya hablé hace año y medio. En la primera temporada desaparecieron algunos personajes; en ésta algunos que se marcharon vuelven con más fuerza y además hay otros nuevos. Por ahora solo llevo dos capítulos de los seis que tiene esta temporada (y ya veremos si hay una tercera). Es una serie que habla de muchos temas sin nombrarlos siquiera, simplemente usando la metáfora de los zombies. Aunque utiliza a los zombies como excusa no es una serie de zombies, es una serie sobre el racismo, la homofobia, el terrorismo, la esclavitud, los entresijos de la política e incluso con muchos paralelismos con la Segunda Guerra Mundial (que están tan claros que los ve hasta un niño de Parvulitos). Si vas buscando una serie de zombies, en realidad no te la recomiendo, pero si vas buscando algo diferente con varias lecturas, estaría muy bien darle una oportunidad

miércoles, 22 de octubre de 2014

Finde de boda

Entre el domingo y ayer por la tarde he tenido unos días de esos de "que se pare el mundo que yo me bajo". Pero ya se me ha olvidado. Sin embargo, este fin de semana no se me olvidará tan fácilmente. Este fin de semana he estado en Córdoba. Y, por supuesto, me ha encantado.

El viernes pasado cuando volví del trabajo a mi casa, hice la maleta corriendo y me fui a la estación a acoger el tren hacia el aeropuerto. Siete horas y un transbordo más tarde estaba aterrizando en Málaga, donde me recogió un amigo y nos fuimos a Córdoba. Una sensación rarísima (y buenísima) la de levantarte a las seis, desayunar, trabajar y ese mismo día por la noche estar a 2500 kilómetros jugando con tu sobrina para que se le olvide que tiene fiebre.

El sábado por la mañana me levanté tempranito, me arreglé la barba, me puse mi traje y mi pajarita roja, fui a visitar a mis otros sobrinos y al rato ya me estaba juntando con dos amigos a los que no veía desde abril en California y con algunos más a los que también tengo demasiado lejos.

Se nos ha casado el tercero. Y parece que se contagia.

La boda ha sido genial, me lo he pasado como los indios y he estado de fiesta con mis amigos (que últimamente parece que solo nos juntamos para ir de boda). Me quedan unas cuantas conversaciones pendientes, he estado poquísimo tiempo con mi familia, el domingo se me retrasó el avión a Hannover cuatro horas y el lunes por la mañana el coche no arrancaba, así que tuve que mover Roma con Santiago para poder ir a trabajar, además arrastro cansancio desde que empezó el mes. Pero ¿sabéis qué? Que estoy deseando que llegue la siguiente excusa para pegarme un fin de semana de locos y volver a estar con mis amigos.

Enhorabuena a la feliz pareja

lunes, 13 de octubre de 2014

Un mes sin Whatsapp

Es curioso como nos acostumbramos a cosas que antes de conocer ni siquiera podíamos imaginar. Por ejemplo antes de venir a vivir a Alemania nunca se me haría pasado por la cabeza pasar todo un día de invierno en la calle y ahora estoy deseando que llegue diciembre para poder hacer una ruta de mercadillos de navidad y estar todo el día con una taza de Glühwein en la mano... pero solo si hace frío, porque si no hace menos de cero grados no merece la pena salir a la calle. Antes de empezar un máster de traducción a distancia hace tres años nunca se me habría pasado por la cabeza estudiara distancia y menos de forma voluntaria. La semana pasada me matriculé de dos asignaturas de Hispánicas en la UNED por amor al arte (solo dos, que una cosa es el amor al arte y otra cosa es pasarse).

Hace tres semanas que murió mi smartphone. Ya me daba problemas para cargarlo, pero hace tres domingos, al volver de Hannover ya no se cargaba. Tardé una semana en buscar alguna tienda por aquí donde lo arreglaran y en todas me dijeron que al ser marca la patata no tenían componentes y por fin el último fin de semana de septiembre lo llevé a una tienda en Hannover donde me dijeron que sí podían arreglarlo. Desde entonces estoy esperando que lo arreglen. He llamado, pero por lo visto les tiene que llegar una pieza desde China; así que tampoco acabo de creerme que pueda volver a encender mi móvil (y es una putada porque mira que me gustaba).

El caso es que después de casi un mes ya no echo de menos el Whatsapp ni las demás aplicaciones que tenía. A pesar de saber que he pedido muchísimos números de teléfono y que me estoy perdiendo un montón de chistes malos, un montón de charlas en los grupos (charlas que muchas veces ni me van ni me vienen) y lo que más me fastidia de todo, me estoy perdiendo un millón de fotos y vídeos de mis sobrinos. Pero de vez en cuando viene bien perder el móvil, para que no se nos olvide quién es el dueño de quién.

PD: Otra ventaja de no tener un smartphone es que paso menos tiempo en internet y más leyendo.

martes, 7 de octubre de 2014

Dazwischen

Creo que ya he hablado aquí alguna vez de que una de las cosas  que peor llevaba de vivir en el extranjero era ir solo al médico. En Hannover casi siempre me las apañé para que Lau o Milanabonita me acompañaran y yo alguna vez acompañé a Gaditano o a Leonesa. Pero ya no vivo en Hannover. Hoy he vuelto al médico: bronquitis. Bienvenido de vuelta a la Alemania profunda. Al menos solo he tenido que esperar cinco minutos para entrar en la consulta (algo me dice que ahora que tengo seguro privado esa situación se va a volver más frecuente).

Después de eso he estado esquipeando con mis padres y dos de mis sobrinos y justo después me he encontrado en Facebook con el estado de Gaditana (la hermana de Gaditano). Es un poema de Alev Tekinay, una poetisa turco-alemana:

Dazwischen
Jeden Tag packe ich den Koffer
ein und dann wieder aus.
Morgens, wenn ich aufwache,
plane ich die Rückkehr,
aber bis Mittag gewöhne ich mich mehr
an Deutschland.
Ich ändere mich
und bleibe doch gleich
und weiß nicht mehr,
wer ich bin.
Jeden Tag ist das Heimweh
unwiderstehlicher,
aber die neue Heimat hält mich fest
Tag für Tag noch stärker.
Und jeden Tag fahre ich
zweitausend Kilometer
in einem imaginären Zug
hin und her,
unentschlossen zwischen
dem Kleiderschrank
und dem Koffer,
und dazwischen ist meine Welt.

En medio
Cada día hago 
deshago al maleta.
Por la mañana, al levantarme,
planeo el retorno,
pero hasta mediodía me voy 
acostumbrando a Alemania.
Voy cambiando 
y sigo siendo igual,
y ya no sé
quién soy.
Cada día la añoranza 
se hace más insoportable,
pero mi nuevo hogar me atrapa
con más fuerza día tras día.
Y cada día viajo
dos mil kilómetros
en un tren imaginario
hacia aquí y hacia allá,
sin decidirme entre
el armario
y la maleta,
y ahí en medio está mi mundo.

La traducción al español es mía y de Gaditana. Ninguno de los dos somos traductores (y menos de poesía), así que no nos tiréis piedras.

Ya es de verdad que me quedo a vivir aquí. Vine solo por once meses y al final esos once meses se van a alargar un poco. Hace cuatro años no habría sido capaz de tomar la decisión de quedarme, pero como dice el poema, mi nuevo hogar me atrapa con más fuerza día tras día (y cada vez que leo los periódicos de España estoy más seguro de esa decisión).

Hay entradas que simplemente no vienen a cuento de nada, ésta es una de esas.

Sin avisar

Que no se me olvide que merezco la pena
que no me lo borren de mis sienes tranquilas
(Orologiaio)

Esta mañana entré a clase a las 07:45 de la mañana y he salido de una reunión a las 18:00 de la tarde. A lo mejor en otros trabajos estar 10 horas seguidas es algo normal, pero quienes trabajen en centros educativos saben que eso puede volver loco a cualquiera.
Me encanta mi colegio y además esta mañana me he cruzado por el pasillo con la subdirectora y me ha ofrecido el tú. Quienes vivís o habéis vivido en Alemania sabéis lo que eso significa, para quienes no sabéis de qué va la historia, imaginad que un día vuestro jefe os dice de ir de barbacoa a su casa el domingo y os presenta a su familia y de repente sois medio coleguitas. A lo mejor he exagerado un poco, pero pilláis el concepto. Vamos, que no puedo estar más a gusto en el colegio. Pero ese horario mata a cualquiera. Además llevo desde el sábado por la tarde moqueando y con carraspera de garganta.

Lo único que me apetecía al volver a casa era meterme en la cama... bueno, meterme en la cama y estrenar la olla exprés que me he comprado (vais a fliparlo con las entradas de cocina a partir de ahora).

Pero hete aquí que he encendido el ordenador casi antes de entrar por la puerta (nada fuera de lo común, por otro lado). Internet derriba las distancias y gente de la que casi ni te acordabas por casualidad te dice "hola ¿qué hay?" y al cabo de los minutos, casi sin avisar, te están confiando secretos que no se atreven a compartir con nadie. Es cierto que una pantalla y un océano de separación facilitan mucho las cosas en ese aspecto (que me lo digan a mí); pero hablar con alguien y devolverle la confianza en sí mismo (o al menos ayudarle a sentirse mejor) es algo que hace que días como el de hoy merezcan la pena y me hacen echar la vista atrás y ver cuánto he cambiado en este tiempo (para mejor como los buenos vinos, obviamente).

domingo, 5 de octubre de 2014

He vuelto

Cuando estuve en navidades en Córdoba estuve a punto de escribir la entrada más difícil del blog, la entrada de la despedida, pero antes de eso quería dar algunos consejos para quienes visitaran Córdoba y acercaros un poco la cultura alemana que va muchísmo más allá de Brezel, Cerveza y señores bajitos con bigote (es triste, pero es lo primero que piensa la gente cuando le nombran Alemania). Así que escribí la entrada de la ruta exprés y la del sistema electoral. Una vez que tenía escritas y publicadas esas dos entradas ya parecía que no tenía anda más que decir y aprentemente podría haber cerrado el blog. Incluso cuando me fui dos semanas a California no escribí ninguna entrada (bueno, más o menos). 2014 ha sido el año con menos entradas de toda la historia del blog y es que Hannover da para mucho, tanto que en vez de escribir, me entretenía en otras cosas y con gente de carne y hueso y por esa razón he estado más de tres meses y medio sin publicar.

Hace tiempo pensaba que escribía porque necesitaba escribir y eso sería así siempre. Pero no. Era as bien una vía de escape, una forma de no volverme loco por el hecho de vivir solo (para mí que vengo de una familia de seis, vivir solo es jodido). En Hannover no vivía solo y mi casa era realmente una casa comunal (es más me ha dicho un pajarito que un fin de semana de verano en el que no había nadie del piso en Hannover, tres amigos míos pasaron allí el fin de semana). Por eso me está costando tanto irme de Hannover.

Pero ahora soy funcionario (sí, ya puedo decirlo, soy funcionario) y trabajo en una escuela que está en un pueblo de 2500 habitantes a 20 km. de la antigua frontera con al RDA, vivo en un pueblo algo más grande y la gente es muy maja. Pero hoy es domingo y no he hablado con nadie en persona (con Kitaun me he tirado una hora al Skype, pero no es lo mismo).

Si de repente me mudo a algún sitio y veis que dejo de escribir, tenéis que saber una cosa: si escribo me va bien, pero si no escribo seguramente es porque me va aún mejor.

domingo, 15 de junio de 2014

En casa - Daheim - Home

Cuando me fui de Berlín me embargó una sensación de vacío que decidí que no quería volver a sentir. Después de más de veinte años viviendo en Córdoba, en casa de mis padres y teniendo claro todos los sentimientos que implican la expresión "en casa" (home en inglés, zu Hause o Daheim en alemán), de repente llegué a un país con un idioma extraño en el que me tocó empezar de cero, con gente antipática, desconsidera, grosera y mandona, una ciudad, llena de obras, suciedad y tráfico, una ciudad gris. No lo digo yo, lo dijo Annelise Bödecker. La primera ciudad en la que me di cuenta de que el hogar no es donde tienes las raíces, sino donde crecen las ramas. La primera ciudad que me dolió enormemente abandonar. La primera vez que sentí el desarraigo, pero no por estar allí, sino por tener que abandonar Berlín.

En ese momento decidí que no echaría raíces, que no dejaría de moverme, que no permitiría que ningún sitio me atrapara como me atrapó Berlín. Y desde entonces no he parado. 2005 fue el año que llegué a Berlín y 2006 el año que tuve que irme. En 2007 me fui a vivir a Massachussetts, en 2008 a Duisburg, en 2009 a Córdoba (con una breve estancia en Logroño), en 2010 a Schwäbisch Hall, en 2011 a Öhringen, en 2012 a Osnabrück y en 2013 Hannover se cruzó en mi camino. ¡Y de qué manera!

Hannover, con su Limmerstraße llena de punkys que arman jaleo de madrugada, llena de ruido y suciedad. Hannover con su tranvía número 10 que de repente te dice que tienes que seguir a pie. Hannover con sus días de lluvia, frío y calor todo en uno. Hannover con su Bohne donde hacen helados caseros y las sillas son tumbonas de playa. Hannover con su Mr. Thang que tiene sushi a 6,50. Hannover con su Georgengarten donde tirarse a disfrutar del día y no pensar en nada o donde recuperar la costumbre de correr. Hannover con su Milanabonita que viene a tomarse un café y parece que el tiempo se para y de repente ya han pasado tres horas. Hannover con su Lau que es mi hermana, mi madre, mi hija, mi esposa y mi amiga todo en uno y se fue (pero tampoco demasiado lejos). Hannover con su Gaditano que vino en vez de Lau y es como si llevara aquí toda la vida (todavía no es mi hermano, mi padre, mi hijo, mi esposo y mi amigo todo en uno, pero sí es más que un simple compañero de piso, además de mi entrenador personal). Hannover con su Leonesa (León: la cuna del parlamentarismo, con las  mejores tapas del mundo, donde lo mismo te encuentras el cáliz de Cristo que te pegan dos tiros, que en León son muy suyos) que vamos a estudiar a la biblio y al final terminamos de cervezas hasta las mil. Hannover con su Mire que conoce todas las Happy Hours de la ciudad y hace los mejores cócteles a este lado de los Pirineos (y al otro lado también) y que si no fuera por ella saldríamos aún menos de Linden. Hannover con su Nanotecnóloga que siempre está dispuesta a venirse por el barrio, para una cerveza, un café o lo que encarte. Hannover con su Cersei, que se fue (esta vez sí, demasiado lejos), pero que de algún modo sigue aquí. Hannover con su gente que no vive en Hannover, pero viene de visita de vez en cuando. Hannover, que después de diez años me ha recordado lo que significa "sentirse en casa".

Hannover, que me ofreció todo lo que no buscaba y lo único que no puede ofrecerme es lo que venía buscando.

He encontrado un trabajo bastante bueno (de hecho, un trabajo de puta madre) a casi dos horas de aquí. Estoy muy contento y más sabiendo sabiendo lo que me espera si me quedo aquí o si cometo la locura de volver a España (que me apetece cada vez menos). Es lo que llevo buscando casi desde que acabé la carrera. No me puedo quejar. Y sin embargo aquí estoy escribiendo esta entrada después de casi tres meses de sequía blogueril. Dando una buena noticia (una noticia de PUTA MADRE) como es un curro nuevo, pero una buena noticia que tú, que acabas de leer la entrada, no tienes la sensación de que lo sea.

sábado, 12 de abril de 2014

jueves, 20 de marzo de 2014

Cañero

Cañero es un barrio de Córdoba. Quizá, con la Fuensanta, el barrio fuera del casco histórico más "cordobés". No es mi barrio. Mi barrio (mi barrio de Córdoba, se entiende) es un barrio normal y corriente que se puede encontrar en cualquier ciudad. Es más, mi barrio no tiene ni nombre. ¿Se puede considerar la Avenida Barcelona un barrio? Mi bloque tiene más de cuatro pisos, así que no es de los Salesianos, pero tampoco es de la Viñuela, porque estamos al otro lado de la Avenida Barcelona, no somos del Marrubial, ni mucho menos de la Fuensanta. Como nos tienen que meter en algún sitio, el Ayuntamiento dice que somos de La Viñuela-Rescatado, pero si le digo a algún cordobés que vivo en La Viñuela o en Jesús Rescatao, no va a encontrar mi casa ni de coña.

Pero no es eso de lo que vengo a hablar. Vengo a hablar de Cañero.

Cañero empezó a construirse en 1951, todas las casas eran viviendas de protección oficial y el nombre del barrio viene porque Antonio Cañero cedió los terrenos para las construcción. Pero ¿quién era Antonio Cañero? Un torero, que resulta que antes de ser torero había sido aviador falangista. Y por esa razón, la Junta de Andalucía le quiere cambiar el nombre al barrio (se ve que se acaban de dar cuenta de que era aviador falangista, porque si no, yo no me lo explico). Mi hermana, que vive en Cañero, está en contra de ese cambio y sus vecinos dicen que quien esté a favor de que el barrio se siga llamando Cañero lo hacen porque tienen "falta de cultura democrática".

Como donde manda capitán, no manda marinero y yo soy un mindundi, no me voy a poner aquí a criticar ese cambio tan necesario. Sino que voy a proponer nombres nuevos para el barrio, nombres que realcen la cultura democrática intrínseca del pueblo andaluz en general y del pueblo cordobés en particular.

Como es la Junta la que propone el cambio, voy a empezar por ahí.
Propongo que se llame "Barrio de los EREs". La Junta se desvive por el bienestar de los andaluces, tanto que sus dirigentes se implican al máximo para que se cumpla la ley, para que el dinero se reparta de forma equitativa entre los más necesitados y para que Andalucía no deje de estar en boca de todos.
Otra posibilidad es que se llame "Barrio del 36,3 %". Como todo el mundo sabe los andaluces nos dedicamos a dormir la siesta, beber vino fino y contar chistes. Es nuestro estado natural. Gracias a la intensa labor de todos los gobiernos tanto a nivel autonómico como nacional, por fin hemos conseguido que un 36,3 % de los andaluces ya no tengan otra cosa que hacer en todo el día que dormir la siesta, beber vino y contar chistes mientras escuchan flamenquito. (¿Llegaremos a un 40%? Hagan sus apuestas. En Cádiz lo han conseguido, en Córdoba apenas llegamos al 37% ¡Ánimo, sólo nos falta un 3%!).
Otra de las grandes preocupaciones de la Junta es el medio ambiente. Por lo que propongo un nombre que quizá algunos recuerden. Propongo que se llame "Barrio de Aznalcóllar", porque a la gente no se le ha olvidado lo de los hilillos de plastilina (y espero que no se les olvide), pero parece que para Boliden tenemos memoria selectiva.

Y hablando de la protección del medio ambiente, nos podemos mover al terreno más cordobés y renombrar al barrio como "Barrio de los Sotos de la Albolafia". Para quien no sepa de qué va. El río Guadalquivir a su paso por Córdoba era una zona de interés ecológico, porque tenía unos sotos que eran monumento natural y tenían una población bastante interesante de aves. Hablo en pasado porque este diciembre, limpiando rastrojos a algún operario se le fue la mano "sin querer queriendo y a cosita hecha" y todo ardió. Por lo que esos terrenos ya no están protegidos. Y yéndonos ya al terreno muy cordobés, también podemos llamar al barrio "Barrio de Rosa Joaquina", alcaldesa querida por todos sin excepción que sólo trabaja por el bien de todahlahcordobesahylohcordobeseh. Tanto quería a Córdoba que cuentan que el día que la obligaron a irse a Sevilla de Consejera a la Junta y después a Madrid de Ministra (porque la obligaron, no se fue voluntariamente) por poco se puso a llorar. Aunque siendo Cañero el barrio de origen de esa gran figura que ha dado Córdoba conocido como Rafael Gómez (aka Sandokán), podemos darle algún nombre relacionado con tan egregia persona, quizá "Nuevísimo Arenal" o "(Naves de la) Colecor"

Y vosotros ¿qué nombre le pondríais al barrio?

PD: O bueno, otra opción es dejarse de tonterías y preocuparse por problemas reales que sí están causados o son consecuencias de una falta de cultura democrática. La cultura democrática no es cambiarle el nombre a un barrio setenta años después de construirlo. La cultura democrática es exigirle a nuestros gobernantes, sean del partido que sean (y esto es MUY importante), responsabilidad en sus actos y cuando no sean responsables (como llevan demostrando tanto tiempo que no lo son), darles la patada, inhabilitarles o directamente esto.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Pan de maíz

Los miércoles no trabajo, o mejor dicho, no VOY AL trabajo, porque sí que corrijo, preparo clases, leo, estudio, limpio, cocino, pongo lavadoras... Lo que más me gusta de todo es que tengo toda la mañana para cocinar y no hay nadie en la cocina, así que tengo total libertad de movimiento.

Hoy he ido al turco a comprar tomates y pimientos (en Alemania tomates verdes italianos como los de España sólo se pueden encontrar en las tiendas turcas) y ya que estaba he aprovechado y he comprado harina de maíz, pero no fina como la Maizena, sino normal. ¿Para qué? Pues para experimentar. 
Encuentra las siete diferencias
Así que cuando he llegado a casa me he puesto a hacer pan. ¿Por qué pan de maíz en vez de pan de trigo, que es el normal de toda la vida? Pues lo dicho, para experimentar (además el pan de maíz si lo pueden comer los celiacos).

Pero ¿cómo lo he hecho?

La receta del pan normal la podéis encontrar aquí y es bastante parecida, pero esta vez he cocinado siguiendo la máxima materna para cualquier receta de cocina: tú ya vas viendo. Harina de trigo y harina de maíz, parece lo mismo, pero no es igual. He usado 150 gramos de harina de maíz, medio sobrecito de levadura química y una cantidad inexacta de agua.

He echado en un cuenco la harina, una pizca de sal y la levadura en polvo. A 150 gramos de harina de trigo le corresponderían entre 75 y 100 ml de agua, así que eso es lo que le he echado. 
Esto ni es masa ni se puede convertir en pan
Pero lo dicho, la harina de maíz y la de trigo no son lo mismo. Así que he tenido que ir añadiendo agua poco a poco hasta que se ha convertido en una masa más o menos uniforme, yo diría que habrán sido más de 200 ml de agua, pero tampoco lo puedo asegurar.
La cosa ya pinta mejor ¿verdad?
Una diferencia increíble entre la masa de harina de trigo y la de harina de maíz, es que la de maíz no es nada pegajosa (o a lo mejor es por la proporción entre agua y harina, no lo sé), al contrario que la de trigo. Después de amasar no he tenido que esperar a que la masa leude, porque la levadura no era fresca, sino química y la masa sube en el horno. Así que la he metido directamente en el horno a 200 °C durante 45 minutos.

El resultado se ve así.
Así está por abajo...
... y así por arriba
 Eso sí, por fuera tiene una corteza dura que está muy buena, pero por dentro parece como si no estuviera hecho del todo, sin embargo no sabe crudo (como cuando el pan de trigo no está cocido del todo). Sabe como a kikos sosos, está bueno, pero es extraño.

La pregunta es ¿qué hago yo ahora con 850 gramos de harina de maíz? Me da que voy a comer muchos burritos esta primavera.

Entra en mi vida

Por diferentes avatares del destino me veo en la obligación de leer libros que de otra forma no habrían caído en mis manos. Uno de esos libros es Entra en mi vida, de Clara Sánchez. El sábado me fui de fiesta a Braunschweig y para matar el tiempo en el tren empecé a leerlo. Me lo he terminado hoy martes en una hora libre que tenía en el instituto. Ya sé que 480 páginas no es que sean una burrada, pero he tardado cuatro días en devorarlo terminarlo. Creo que eso os puede dar una idea de cómo te atrapa el libro.

Desde la última reseña que escribí han pasado casi diez meses y en este tiempo he leído bastante (pero mucho menos de lo que me gustaría) en español, en alemán y en inglés. Me he leído Eine Wohnung mitten in der Stadt, que se podría entender como continuación de An einem Mittwoch in September y Das einzige, was zählt, el otro libro que, aunque no tenga mucho que ver, podría formar una trilogía con los dos. Lo cierto es que me han gustado, pero al final siempre encontraba una escusa para no escribir una reseña. He leído más libros en alemán, algunos divertidos y otros tristes, algunos me emocionaron y otros me aburrieron tanto que simplemente no pude terminarlos.

También he leído en inglés, en parte por obligación y en parte porque tengo la sensación de que el idioma me está abandonando. Y he recordado por qué las asignaturas que más me gustaban de la carrera eran las de literatura. En inglés he leído novelas, teatro e incluso poesía (como en alemán). Algunos me han gustado y otros no tanto. Me leí ¿Sueñan los androides con ovejas electrónicas? y decidí escribir una reseña conjunta del libro y de la película (Blade Runner); pero ese momento nunca llegó (ni el de ver a peli, ni el de escribir la reseña).

También he leído en español. He leído auténticas bazofias y grandes clásicos que no caducarán nunca. El mes pasado (re)leí El viejo que leía novelas de amor por obligación para el trabajo y cuando lo terminé, tuve la misma sensación que cuando se termina una buena serie, me quedé con ganas de más; aunque el final sea redondo, simplemente quería seguir disfrutando de una literatura tan buena. También leí Niebla de Miguel de Unamuno, que es un clásico que se estudia en Teoría de la literatura, pero nunca lo había leído; durante casi toda la novela me entraban unas ganas terribles de meterme dentro del libro y empezar a darle collejas al protagonista y no parar hasta que espabilara. Aunque me gustó mucho, me alegré de haberlo terminado (además ya sabía el final).

He leído más libros, pero ahora mismo no los recuerdo.

Pero con ninguno de estos libros he tenido la misma sensación que con Entra en mi vida. Es una de esas sensaciones que necesitas compartir, que no te puedes guardar.

Es un libro con algunos fallos de verosimilitud (la realidad es que los burros no vuelan; la verosimilitud es que cuando vuelan, las orejas se les van para atrás por efecto el viento y la inercia). Por ejemplo, al principio de la novela la protagonista tiene diez años, pero tiene reacciones de una persona adulta que quizá no chocarían tanto en alguien de no menos de 16 años (y ya estoy teniendo manga ancha), o en otro momento de la novela hace Selectividad y aprueba por los pelos, pero la nota le da para poder entrar en la Facultad de Medicina (cuando en TODAS las Universidades Medicina tiene una de las notas de corte más altas de todas las carreras, cuando no la más alta). Hay un momento en el que la familia se va en coche de Madrid a Alicante simplemente para almorzar y merendar, cuando de Madrid a Alicante hay casi cuatro horas en coche. ¿Es físicamente posible todo esto? Sí; pero es poco verosímil. Alguien mucho más sabio que yo dijo (o, seguramente, escribió) una vez que la diferencia entre la ficción y la realidad es que la ficción tiene que parecer real.

Y después de esta crítica negativa, todo lo demás: me ha encantado.

Se podría considerar una novela de misterio o incluso policíaca (aunque apenas hay policías). En la novela transcurren dos historias que está claro desde un principio (o al menos para mí lo estaba) que se van a cruzar, pero el lector no puede dejar de leer para averiguar cómo lo harán y por qué. Ahí está el quid de las novelas de misterio y la maestría de un buen escritor de ese tipo de novelas. Los personajes están bien construidos (sobre todo Ana, Betty y Verónica) y el ritmo hizo que estas tres noches no haya dormido mucho (me la empecé el sábado, después de fui de fiesta y cuando me desperté el domingo no pensaba en otra cosa que no fuera volver a coger el libro y seguir leyendo por donde me había quedado).

En resumen, os la recomiendo sin ninguna duda. Además, por lo que me han dicho, las demás novelas de esta escritora son igual de atrayentes, habrá que comprobarlo.

viernes, 31 de enero de 2014

Sistema escolar alemán (I)

En otra ocasión ya os hablé de como funciona el sistema electoral alemán (y quizá un poco del sistema educativo, no lo recuerdo). Hoy os traigo otro documental sobre la cultura germana. Si en aquella ocasión el sistema electoral os pareció complicado, con el sistema escolar lo vais a flipar. Para muestra un esquemita en alemán y con colorines que resume todo de forma muy clarita (aunque faltan algunas partes).

¿A que está bien clarito?
Éste es el esquema. Pero cuando se habla del sistema escolar alemán, hay que tener en cuenta que en Alemania existen 16 sistemas educativos diferentes (tantos como estados o Bundesländer). Pero no como cuando la gente en España dice "en España hay tantos sistemas educativos como comunidades autónomas", "hay que devolver las competencias de educación al gobierno central", "esto es la balcanización de España" (bueno, vale, con esto último a lo mejor me he pasado ¿todavía se sigue diciendo eso?). No. En Alemania hay DE VERDAD 16 sistemas educativos diferentes.
Si os fijáis bien en el esquema de arriba, cada color lleva un título: Primarstufe (Primaria), Sekundarstufe I (Secundaria), Sekundarstufe II (más o menos lo que en España serían Bachillerato y FP), Tertiärbereich (lo que en España serían la Universidad y las Escuelas Técnicas Universitarias o Universidades Laborales cuando existían) y Quartiärbereich (algo parecido a las enseñanzas de régimen espacial, aunque en realidad no sé si hay un equivalente claro). Cada color lleva un título, pero no pone la edad de los alumnos, porque ni siquiera la Primaria se termina con la misma edad en todos los estados. Y algunos de los tipos de escuelas del cuadro, en muchos estados directamente NO EXISTEN. A eso es a lo que me refiero con lo de que en Alemania hay 16 sistemas educativos diferentes. Una Ley Federal de educación no es sólo impensable en Alemania; también sería ANTICONSTITUCIONAL.

Esto de los 16 sistemas educativos diferentes es importante. De muchas de las cosas que voy a hablar me he ido enterando sobre la marcha porque compañeros del trabajo, amigos, compañeros de piso y conocidos me las han ido contando. Pero cada uno cuenta la feria como le ha ido. Es decir, cada uno conoce sólo la realidad de su propio estado. Aunque voy a intentar dar una visión lo más general y exhaustiva posible, seguramente haya cosas que no coincidan en todos los estados y es posible que haya alguna inexactitud, lo advierto desde ya. Si crees/sabes que hay algún fallo, por favor usa los comentarios e investigaré y modificaré la entrada.

Hoy voy a hablar de los dos primeros cuadros (los de más a la izquierda) y el que debería antes del verde (y un poquitito del tercero). Cuando una persona empieza a aprender alemán y le explican el sistema educativo alemán es sólo esa la parte que le explican, como veis, eso es sólo la punta del iceberg. Es lo conocido como Allgemeinbildung, o formación general, en contraposición a la berufliche Bildung o formación profesional.

PREESCOLAR
En España; antes de la Primaria, los niños suelen ir a Educación Infantil, lo que antes se llamaba Preescolar o Parvulitos. Lo sé porque mi madre era maestra de Parvulitos y además tengo cuatro sobrinos menores de cinco años. No es obligatorio, pero eso sólo significa que si no llevas a tu hijo a Infantil, los servicios sociales no tienen por qué ir a tu casa; pero prácticamente el 100% de los niños van a Infantil (no me lo estoy inventando, lo dice el INE). Y antes de eso, muchísimos van a la guardería (casi un 50%, datos también del INE). Mi sobrina mayor empezó a ir al guardería con dos años; el segundo, con un año y medio; la tercera, a las tres semanas de cumplir el año y la cuarta va camino de celebrar su primer cumpleaños ya en la guardería. La tendencia es que cada vez los niños entren más jóvenes en la guardería (no sólo mis sobrinos, sino en general, en serio, mirad las estadísticas, son superinteresantes).

Tasas netas de escolarización en educación infantil (%)
    Curso 2010-11   Curso 2009-10
Menores de 1 año   8,6   7,6
1   29,0   27,6
2   48,1   44,8
3   96,6   99,1
4   100,0   99,0
5   99,8   99,1
         
Fuente: Las cifras de la educación en España. Estadísticas e indicadores. Edición 2013. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

Pueden entrar a las 07:30 y quedarse hasta las 16:30, vamos, que en teoría pueden desayunar, dormir la primera siesta, redesayunar, jugar, comer y dormir la siesta de verdad en la guardería. En realidad pocos niños están todo el tiempo; la mayoría entran a las 9:00 y aunque algunos se van a las 13:30 después de comer, es cierto que muchos otros se quedan a a dormir la siesta.

En Alemania algunos niños van a la Kita (más fácil de pronunciar que Kindertagestätten), pero menos que en España. Según las estadísticas del INE alemán (Statistisches Bundesamt), un 27% de los niños menores de 3 años y un 93% de los menores de 6 años van a la Kita o al Kinderkrippe (aunque el porcentaje crece cada año). En la Kita se hace lo mismo que en la guardería en España; pero los niños no tienen entre 0 y 3 años, sino entre 3 y 6 años. En ambos países la enseñanza obligatoria comienza a los seis años, pero mientras en España es relativamente extraño que un niño entre en 1° de Primaria sin saber leer nada, o al menos sin reconocer la letras y los números; en Alemania no lo es tanto.

Niños menores de 3 años que van a la guardería en Alemania
SONDERSCHULE (hoy llamadas Förderschule)
En la parte de arriba del primer cuadro veis un tipo de escuela que está en las secciones azul y verde. Las Sonderschule o Förderschulen son escuelas de Educación Especial. Cuando se dice "educación especial" todo el mundo piensa en Síndrome de Down. Pero no es sólo eso. También son niños con dificultades de aprendizaje o de socialización o con otro tipo de problemas o enfermedades que hacen que no puedan llevar un ritmo normal de aprendizaje. Ahora mismo hay cierto debate en el mundillo alemán de la enseñanza sobre si estas escuelas deberían desaparecer e integrar a esos alumnos en las escuelas normales. Lo vais a entender mejor con dibujitos. Están en alemán, pero es fácil de entender.
El alemán es fácil
Estos dibujitos son importantes para entender los cambios del sistema educativo alemán de los últimos 30 años, así que tenedlos en mente, que volveremos a ellos muy pronto.

GRUNDSCHULE - Primaria
Con seis años los niños entran en Primaria. Y éste es el único punto que tienen en común los 16 sistemas educativos alemanes. Bienvenidos al federalismo.

En la mayoría de los Bundesländer la Primaria se termina en cuarto y a partir de ahí empieza la Secundaria (de la que hablaré luego). En Berlín y en Brandemburgo la Primaria llega hasta sexto (como en España). En Hamburgo hubo en referéndum y salió que querían ampliarla hasta sexto, pero hubo un defecto de forma (o algo así, no me enteré muy bien cuando me lo explicaron) y hubo que repetirlo y cuando se repitió salió que no, que mejor sólo hasta cuarto. En Baja Sajonia (donde yo vivo ahora) la gente de mi edad, después de los cuatro años de Primaria, tenían una Etapa de Orientación (Orientierungstufe). Y eso ¿para qué? se preguntarán mis lectores más inocentes que piensan que el sistema escolar alemán es comprensible. Pues muy sencillo; porque después de la Primaria ya empiezan a separar a los alumnos y esta etapa de orientación servía para ver a qué grupo deberían ir.

A separar o "segregar" (del dibujito, el tercer grupo), que dirían los pedagogos . Pero es una palabra que tiene una carga connotativa que no me gusta; quizá porque soy profesor, no pedagogo.

SEKUNDARSTUFE I - Separación tradicional (de la RFA) en tres tipos de escuela
Tradicionalmente, después de la Grundschule y dependiendo de las notas y del rendimiento de los alumnos podían mandarles a uno de los siguientes tipos de escuelas: Hauptschule, Realschule y Gymnasium. En realidad esta separación en tres existe hoy día solamente en Baviera, Baden-Württemberg, Baja Sajonia, Hessen y Renania del Norte-Westafalia (en dos tonos de rojo en el mapa de más abajo). En el resto, la Hauptschule y la Realschule están integradas en un solo tipo (en dos tonos de azul en el mapa de más abajo).

Hauptschule
 Es un tipo de escuela con una orientación muy profesional, en la que las asignaturas principales son alemán y matemáticas y en la que el equivalente a la asignatura española de Tecnología tiene mucho peso. Es más, en Baviera, esa asignatura (AWT) sólo se imparte en las Hauptschulen. En ciertas Hauptschulen los alumnos pueden elegir dar tecnología en lugar de dar inglés. Durante la clase 9, los alumnos tienen que hacer unas prácticas en una empresa.

Cuando los alumnos terminan 9° (4 años de Primaria + 5 de HS) reciben un título, el Hauptschulabschluss. Pero la escolarización es obligatoria hasta los 16 años (hablando de escolarización obligatoria, echadle un vistazo a esto, gracias Morti). Así que si no han repetido, tienen dos opciones: empezar ciertos tipos de formación profesional (pero de eso hablaré en la próxima entrada sobre este tema) o cursar otro año más en la HS y si sacan buenas notas recibir un título equivalente al Realschulabschluss (que paso a explicar).

Tradicionalmente los alumnos de la Hauptschule acababan en una fábrica o haciendo trabajos físicos.

Realschule
En los Bundesländer en los que no existe la Hauptschule, la Realschule y la Hauptschule están juntas en una sola escuela; pero vamos a explicar qué es. Dura seis años, es decir acaba en la clase 10 y al final, los alumnos reciben el Realschulabschluss (también llamado Mittlere Reife en algunos estados) - con el que pueden acceder a una formación profesional avanzada (y después, si quieren y la nota se lo permite, pueden acceder a una universidad técnica) - o si terminan con una media de 3 (equivalente a un 6'5 en España) y en alemán, matemáticas e inglés tienen un 3 reciben el erwiterte Realschulabschluss (certificado avanzado de Realschule), con el que pueden acceder al Bachillerato.

La Realschule tiene una formación más académica que la Hauptschule, pero menos que el Gymnasium. Por ejemplo en el Gymnasium hay que estudiar obligatoriamente una segunda lengua extranjera además de inglés y se puede elegir entre francés, español o latín. En la Realschule, la segunda lengua no es obligatoria; además quien decide estudiar una segunda lengua, en la mayoría de los casos sólo puede estudiar francés, en ninguna hay latín y en casi ninguna español. También tienen que hacer unas prácticas en empresa en la clase 9 o en la clase 10, lo que decida la escuela.

Como su propio nombre indica era una escuela diseñada para que los alumnos aprendieran cosas reales (es decir, útiles). Tradicionalmente los alumnos de Realschule acababan trabajando en oficinas o de funcionarios de nivel medio.

Gymansium
En los Bundesländer en los que se han atrevido a fusionar las otras dos escuelas de Secundaria, no han tocado el Gymansium. Quitar el Gymansium sería como prohibir el Saurkraut, la cerveza o los Bretzel.

Tradicionalmente el Gymanisum terminaba tras la clase 13 (un año más tarde que en España), pero tras la reforma de hace unos años dura un año menos y termina tras la clase 12 (como en el resto del mundo). Al final los alumnos hacen el examen de Abitur, equivalente a nuestra Selectividad. Sin Abitur es imposible acceder a la universidad.

Como habréis deducido, es el más académico de los tres tipos de escuela. Es la escuela que prepara a los alumnos para ir a la Universidad. De las tres que acabo de nombrar es la única en la que se puede estudiar Bachillerato (Oberstufe).

Tradicionalmente era la escuela para la élite (intelectual, se supone) y preparaba a los alumnos para la universidad

© stern.de http://www.stern.de/politik/deutschland/ueberblick-ueber-die-laender-das-deutsche-schulchaos-1582968.html
SEKUNDARSTUFE I - GESAMTSCHULE (éramos pocos y parió la abuela)
Hace unos 30 años surgieron en algunas partes de la RFA las Gesamtschulen, que es un tipo de escuela que mezcla los tres anteriores; al estilo de la escuela española, que no separa. En la RDA no hubo nunca esta separación, desde el principio fueron todas las escuelas estatales (solo hubo una escuela privada en todo el estado) e inclusivas (todos los alumnos juntos).

A fecha de 2010 en los estados que están en rojo o azul oscuro en el mapa de arriba no existían las Gesamtschulen, es decir, Baviera, Baden-Württemeberg, Sajonia, Turingia, Berlín, Hamburgo y Bremen.

Aunque en la Gesamtschule todos los alumnos están juntos, al final resulta que todos los alumnos son diferentes (nada nuevo bajo el sol); así que dentro de la misma escuela hay diferentes niveles. En la clase 7 se separa a los alumnos en las clases de inglés y alemán, en la 8 también en la de matemáticas y en la 9 y la 10 también en la de naturales. Lo de que se separan es que no están todos juntos ne la clase, sino que hay desdoble y cada grupo tienen un nivel, el nivel A (avanzados) o el nivel B (básico).

Si un alumno del nivel A suspende, se suele decidir en la junta de evaluación que para el siguiente semestre vaya al nivel B. Si un alumno del nivel B saca un 2 (más o menos equivalente a un 8 en España), se suele decidir en la junta de evaluación que el siguiente semestre vaya al nivel A.

Esto es importante porque en Alemania (o al menos en Baja Sajonia) no existe el *SekundarstufeEinsAbschluss (Título de Secundaria), sino que cuando los alumnos terminan la clase 10, reciben el Hauptschulabschluss, el Realschulabschluss o el erweiterte Realschulabschluss. Pero si todos han ido a la misma escuela ¿cómo se decide qué título le damos a cada alumno?

Erweiterte Realsculabschluss: En el último semestre de la clase 10 tienen que tener mínimo tres cursos A con nota 3 y un curso B con nota 2. Este título les da acceso al Bachillerato.

Realschulabschluss: En el último semestre de la clase 10 necesitan como mínimo dos cursos A y dos cursos B con la nota 3.

Hauptschulabschluss: En el último semestre de la clase 10 necesitan como mínimo aprobar 4 cursos B.

El Oberstufe (Bachillerato)se puede cursar en el Gymnasium (dura dos años y termina en la clase 12), en algunas Gesamtschulen (puede durar dos o tres años y termina en la case 12 o en la clase 13) o en algunas Berufschulen, también llamadas BBS o Fachgymnasium. (dura tres años y termina en la clase 13). Pero de eso ya hablaré en la próxima entrada.

Existe cierta polémica sobre si debería desaparecer esta división de escuelas y que sólo hubiera Gesamtschulen o si debería potenciarse la separación ¿tú qué opinas?

Más información:
Si os interesa el tema podéis consultar las páginas de la Wikipedia sobre el sistema escolar alemán (en alemán, español e inglés, y aquí otro artículo en alemán sobre la separación de escuelas); el sistema escolar en la antigua RDA (en alemán e inglés); la Hauptschule (en alemán e inglés), la Realschule (en allemán e inglés) o el Gymnasium (en alemán, inglés y español).


lunes, 27 de enero de 2014

Azorín

"De 1876 y 1886 son obras que denuncian el caciquismo, chanchullos electorales, verborrea parlamentaria, incultura pública, abandono de los campos, el pandillaje político. No sirven los viejos partidos. Enumera una serie de medidas regeneracionistas que abarcan todos los aspectos de la vida pública, desde el fraude a Hacienda al pésimo funcionamiento de la Justicia. Los del 98 luchan contra corrupción general del Estado."

El fragmento que reproduzco ahí arriba es de un foro de literatura sobre cuatro artículos que escribió Azorín (sí, ése que salía en el libro de Lengua y Literatura y que sin mirar la Wikipedia seguramente no podríais nombrar ninguna de sus obras ni decir por qué salía en el libro de Lengua y Literatura) en el periódico ABC en 1913. O dicho de otra forma, hace más de un siglo.

¿De verdad no hemos cambiado nada de nada en todo este tiempo? ¿O es que hemos cambiado mucho para que al final todo siga igual?

Soy de letras. Eso creo que lo teníais más o menos claro. Normalmente cuando alguien dice en su casa "Voy a estudiar letras", la reacción suele ser "¡Anda niño, no digas tonterías, que eso no tiene salidas!". Lo peor de todo es que tienen razón. Bueno, al menos las salidas típicas que todo el mundo supone (o suponía) a una carrera universitaria. Aunque aquí me veis; con un buen trabajo relacionado (más o menos) con lo que estudié y con una vida de la que en realidad no puedo quejarme (me puedo quejar de ciertas compañías de ventas de billetes de avión, pero de eso mejor hablamos otro día).

Sin embargo, aunque no tengan salidas, las letras sirven para algo. No es lo mismo servir para algo que tener salidas. Por ejemplo, "asesor de un político" es un trabajo que a la sociedad no le sirve para nada, pero no veas las salidas que tiene. Las letras sirven. Si yo no fuera de letras, seguramente no me habría encontrado con el fragmento que os he copiado ahí arriba. Si no me hubiera encontrado con ese fragmento, seguramente no me habría puesto a reflexionar (aunque no es la primera vez que tengo esta reflexión).

España sigue sufriendo los mismos males de hace más de un siglo... y se remonta a antes de Azorín. Leed a Galdós... o a Cervantes, en serio, leed el Quijote. El Quijote es lo que somos; y no es (ni se parece lo más mínimo) al tremendo coñazo que la gente cree que es. Leedlo y sabréis por qué hablo del Quijote en esta reflexión. No hemos avanzado nada como país. En serio, nada.

Cierto que ahora la violencia doméstica está mal vista (no desde hace mucho, la verdad) y que hace cuatro años y medio que no hay ningún atentado mortal en España. Además de otros muchísimos avances sociales. Pero no me refiero a nuestro avance como sociedad (que aunque aún nos queda, sí que hemos avanzado), sino como país/estado/nación, llamadlo como queráis.
"(...) caciquismo, chanchullos electorales, verborrea parlamentaria, incultura pública, abandono de los campos, el pandillaje político. No sirven los viejos partidos."
Eso lo decía (con otras palabras) Azorín hace más de un siglo. Eso lo decía Galdós antes que él. Y antes que Galdós, lo dijo Larra y antes que Larra ya lo dijeron otros. Y después de Larra, de Galdós, de Azorín, de Unamuno, de tantísimos otros, lo seguimos leyendo hoy cada día en twitter y en cada periódico, lo seguimos escuchando en cada bar y en cada mercado, lo siguen gritando en cada tertulia en televisión.

¿De verdad no hemos avanzado nada en todo este tiempo?

domingo, 19 de enero de 2014

El baúl de la Piquer es una aficionado

Uno de mis propósitos de año nuevo era ahorrar un poco y otro era hacer algo diferente e inesperado con el blog. Ninguno de los dos se va a cumplir.

Cuando alguien me dice "¿te vienes de viaje a...?" no siempre termino de escuchar la frase antes de decidir decirle que sí. Eso se ha juntado con que tengo varios amigos en el extranjero (¿qué es "el extranjero" preguntas mientras juntas con mi pasaporte tu pasaporte granate?) y unas vacaciones de Pascua de no te menees, además de otra pareja de amigos que se casan en Córdoba a principio de mayo. En fin, que en 32 días voy a montarme en la friolera de 15 aviones para hacer más de 31000 kilómetros (y ahí no sobra ningún cero). HannoverÁmsterdamChicagoSanfranciscoSacramentoLasvegasSacramentoDavisSanfranciscoÁmsterdamHannoverBruselasMadridCórdobaMadridBruselasHannoverMúnichMálagaCórdobaMálagaBruselasHannover #SeñorLlévamePronto

Ojalá los viajes por placer desgravaran a la hora de hacer la declaración de la renta (otra cosa que tengo que hacer cuando llegue febrero) porque entonces podría dejar de trabajar y empezar a vivir de las rentas.

jueves, 9 de enero de 2014

Ruta exprés por Córdoba

Estas navidades vinieron a verme dos amigos (ella es valenciana y él austriaco) y les preparé una ruta exprés por Córdoba. Así que después del trabajazo que me pegué de prepararles una ruta y de hacer un mapa en Google Maps decidí compartirlo con el mundo. El mapa lo podéis ver pinchando aquí.



Iglesia de San Lorenzo
En realidad he escogido la Iglesia de San Lorenzo porque es una de las iglesias fernandinas que están más cerca de mi casa, porque es una de las más originales (sobre todo por el campanario) y porque hace poco restauraron los frescos del ábside y se ven como yo nunca los había visto mientras vivía en Córdoba. Pero se puede cambiar por otra iglesia fernandina y ahorraros un paseo.

Palacio de Viana
En pleno casco histórico. Hay dos tipos de entradas, para todo el Palacio o sólo para los patios. No he estado en el Palacio, pero cada vez que alguien viene a Córdoba aprovecho para ir a los patios, así que imaginaros. Yo no sé por qué la gente se casa (por lo civil) en el Alcázar pudiendo casarse en el Patio de las Columnas.

Cuesta del Bailío/Plaza de Capuchinos/Cristo de los Faroles
Para muchos, la Cuesta del Bailío es el rincón más bonito de Andalucía (con razón). La Plaza de Capuchinos es una plaza del siglo XVII que apenas ha cambiado desde que se hizo. Allí está el Cristo de los Faroles, un símbolo de Córdoba, como el Oso y el Madroño de Madrid.

Templo romano
Córdoba es conocida por ser la capital del Califato Omeya, pero mucho antes fue la capital de la Hispania Ulterior y después de la provincia Bética. El tempo romano no es un tempo romano completo, sino una recreación de columnas donde hubo un templo romano, junto al actual ayuntamiento. En diciembre lo abrieron al público después de no sé cuantos años (es más, yo lo recuerdo cerrado de toda la vida, y hace treinta años que llegué a Córdoba... y de paso a este mundo). Ahora hay visitas guiadas gratuitas cada media hora. Aprovechad antes de que las quiten (o las cobren).

Capilla mudejar de San Bartolomé
Es una capilla que abrieron al público cuando yo ya había acabado al carrera, después de llevar restaurándola casi desde que la construyeron. Cuando yo la visité era gratis, espero que lo siga siendo. Mis amigos no pudieron verla porque ese día estaba cerrada, pero ya tienen escusa para volver.

Judería
Es el antiguo barrio judío de Córdoba, el barrio que rodea a la Mezquita (lógico ¿no?). Aquí destaca la Sinagoga (que es muy pequeña, pero gratis para los ciudadanos de la UE), la Calleja de las Flores y la Calleja del Pañuelo (en el mapa "Plaza de la Concha").

Mezquita
Para hablar de la Mezquita necesitaría toda una entrada. Sólo diré que el dicho ese de
"Dale una limosna mujer
que no hay en la vida nada
como la pena de ser
ciego en Granada" 
es así porque "Mezquita" no tiene ninguna rima en condiciones (y porque cuando lo hicieron no existía el tuiter de @carmendmairena, claro). En serio, tenéis que ir sí o sí. Los ocho euros merecen la pena... a menos que entréis antes de las 9:30 de la mañana o seáis cordobeses, en esos casos es gratis, así que a madrugar se ha dicho.

Alcázar de los Reyes Cristianos
Vale, lo reconozco, sí que sé por qué se casa la gente en el Alcázar. Merece la pena muchísimo, sobre todo los jardines. Y sobre todo los viernes, porque la visita es gratuita. Los lunes tiene un recargo, pero tiene un espectáculo de luces. Vosotros decidís.

La Calahorra
Cruzando el puente romano está la torre de la Calahorra. Hoy es el museo vivo de Al-Andalus, y va con audioguía. Si os interesa un poco la historia de Córdoba y del Califato merece muchísimo la pena, porque se hace amena e interesante y no es demasiado cara (tres euros).

Comercio y bebercio
Imprescindible: Tapas en la Plaza de la Corredera (mi recomendación "El sótano"). No so voy a decir qué tenéis que comer, pero típico cordobés es el flamenquín, el salmorejo, las berenjenas con miel de caña, el rabo de toro (que yo no he probado nunca). Y de beber un vargas (también conocido como "tinto de verano" más allá de las fronteras cordobesas).

Para comer en el centro también está bien el "Rafalete" (junto al ayuntamiento). O cualquier sitio donde te den tapa con la bebida (DeLorian, La Caña d'España...); pero claro la calidad de una tapa que te cobran y una que te regalan, pues no es la misma.

Lo de "Ruta exprés" va en serio. Si vais a estar dos días mañana y tarde, el tiempo va un poco justo, mis amigos estuvieron día y medio y no vieron el Alcázar (calculadle un par de horas). Si vais de escapada de fin de semana da tiempo, pero no podéis dormiros en los laureles. Mejor ir tres (o cuatro días) y disfrutarlo lentamente (y ya que estáis subir a Medina Azahra, a las Ermitas, al Mirador de las Niñas... todo ello en la Sierra, a escasos 15-20 minutos en coche).

lunes, 2 de diciembre de 2013

Sequía

Un día largo y regulero (aunque en realidad más largo que regulero). Y encima voy y me encuentro con esta noticia. Se nos va una de las buenas. Recuerdo cómo la conocí en persona, pero no cómo llegué a su blog. Suele pasar, que de repente nos encontramos con un blog sin saber muy bien cómo y nos cautiva. Y si encima resulta que conoces personalmente a la autora (antes de saber que era mortiziia) ya la cosa es de traca.

Pero después de casi tres semanas sin aparecer por aquí en realidad no venía a hablar de eso.

Cuando uno entra en lo que algunos llaman vida adulta todo es novedoso: vivir en el extranjero, trabajar todos los días, cambiar el concepto de "madrugar", ponerte el despertador incluso los días que no trabajas (para aprovechar el día)... y todas esas cositas las cuentas en un blog como si a alguien le interesara que no te gusta levantarte a las seis de la mañana (hasta que deja de no gustarte) o que lo más interesante de tu pequeña ciudad con encanto sea el mercado de los caballos. Y (a menos que seas funcionario o tengas una vida estupenda y maravillosa con un trabajo fijo, una hipoteca, niños, perro y toda la pesca) las novedades se van sucediendo: un trabajo nuevo, quizá una ciudad nueva, empiezas a salir con alguien o se acaba el amor, tienes días mejores y días peores; y esas novedades las cuentas o las insinuas en el blog (o te las callas). Y entonces llega un momento en el que cambias de ciudad, cambias de trabajo, cambian más cosas que cuentas o insinuas en el blog (y otras que ni siquiera insinuas) y te das cuenta de que todos esos cambios no son novedades, sino que forman parte de la vida diaria. Y ya no sabes de qué escribir, porque todo te parece tan obvio que no merece una entrada en el blog. O quizá es que ya no necesitas una vía de escape. O quizá es que se te ha olvidado escribir.